viernes, 30 de diciembre de 2016

Clases Particulares con el Doctor Cullen + 18: 35 CAPITULO

Hola miles de gracias a quienes lo leéis, recordad que me nutro de seguidores y comentarios, espero que lo comentéis. Hoy tenemos... 

Como siempre os digo, si veis algún fallo decírmelo, lo he repasado pero siempre queda algo, gracias. :) 


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Pasadas dos semanas, Ana, estaba nerviosa, pronto daría a luz, y la estábamos preparando sería la primera humana con un bebé inmortal.

Llegó el día, y preparamos la sala, y la tumbamos en la camilla, Carlisle la sedó, y la abrimos, dios el niño era grande, lo sacamos, y cuando estaba fuera se lo llevó Edward, mientras cerrábamos a Ana.

POV Sofía

Nos acercamos a ver al niño, era precioso, los ojos eran del color de Ana, y la piel era de un color claro, no blanco, ni pálido, y el crío era calido, así que Edward afirmó que era semi humano, algo bueno para todos nosotros.

Ana se recuperaría pero por lo que yo la oí se que le pidió a Carlisle que la convirtiera y por una vez él se negó, jamás me lo hubiese imaginado.

POV Carlisle

Verla así suplicarme que la cambiara era una sensación amarga, no quería por mucho que me lo dijera convertirla aun no.

Deseaba su vitalidad, su amor, y su vida, no deseaba convertirla a mí amargada existencia, y menos habiéndome dado un dulce bebé que era lo mejor de ambos.

El niño era un semi vampiro, pero era calido, y corría la sangre por su cuerpo, y crecía despacio, así que dentro de poco lo veríamos correteando por aquí.

Era precioso, los ojos los tenía como su madre, azules, y el rostro tranquilo como yo, era rubio como yo, y comía comida de verdad, aunque prefería a veces sangre, había pasado un día y ya le tenían cariño todos.

Ana seguía convaleciente pero me había dejado de hablar y yo sabía el motivo, mis hijos y las niñas le habían dicho que tenía que esperar pero no había manera ella estaba deseando ser convertida, y claro, no podíamos aun, tendría que esperar a que las chicas tuvieran los pequeños niños que Alice había visto para convertirlas.

Miré hacia donde estaba Alice, tenía en brazos a mi hijo, la miré y ella me sonrió yo me sorprendí feliz de verla con un bebé.

Decidí subir a ver a Ana, aunque sabía que me iba a mandar lejos, lo que yo no sabía lo que tenía pensado hacer cuando se recuperara y esa decisión me iba a estropear mi vida.

Toc, toc, llamé a la puerta.

―Pasa, dijo ella.
―Hola, cariño, ¿cómo vas? La pregunté.
―Hasta que has entrado bien, dijo ella.
―Sabes que no puedo convertirte aun no, cariño. Le dije
―Ya bueno, eso dices tú, me dice enfadada.
―Cariño yo... nuestro hijo te necesitará pronto, te dejo que descanses. Le digo.
―¿Puedo verlo? Me pregunta.
―Aún es pronto, pero..., luego te lo subo. Le susurro.
―Vale, déjame sola por favor, me dice mirándome con ojos de odio.  Asiento y me voy.

1 comentario:

  1. me intriga porqué no la puede convertir, y que el niño la necesitará

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