lunes, 26 de diciembre de 2016

Clases Particulares con el Doctor Cullen + 18: 33 CAPITULO

Hola miles de gracias a quienes lo leéis, recordad que me nutro de seguidores y comentarios, espero que lo comentéis. Hoy vamos hablar... o qué.

Como siempre os digo, si veis algún fallo decírmelo, lo he repasado pero siempre queda algo, gracias. :) 


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POV Edward

Sí había visto como moría alguien de la familia, alguien querido, y alguien que amábamos, y claro, había que idear el plan para que ello no pasara, pero como decirlo sin que nadie se enterara.

Alice estaba destrozada y no me extrañaba, ella era la única que animaba todo sin ella, todos estaban decaídos, incluso yo me encontraba así.

¿Que haríamos?, me pregunté, los Vulturis no nos superaban en número, pero si luchábamos esa persona moriría.

Y ¿si Sofía tenía razón? Y ¿si era mejor razonar con ellos y no luchar?, dios estaba teniendo un flux.

Me decidí hablar con Sofía aunque quizás la traumara, pero era necesario, porque tenía que decirme que ideas tenía para hablar con los Vulturis.

La llamé y se acercó.

―¿Qué ocurre Edward?, Preguntó
―Quiero que te sientes y te relajes, le dije suavemente.
―Claro, dijo pensando.
―Lo que Alice ha visto quiero hablarlo contigo, ¿crees en serio que hay alguna posibilidad de hablar con los Vulturis?, pregunté dudando.
―Sí, si son como dijisteis, que no hacían daño, si hay amenazas. Hablando se entiende la gente, dijo sonriendo.
―Vale, porque tengo que decirte que va a morir alguien muy cercano a nosotros, ¿te vienes conmigo a Italia? En unas horas estamos allí hablamos con Aro que es un poco mas normal que el resto, y si no hay opción habrá que atacar. Dije de un tirón, lo que hizo que palideciese mucho.
―¿Quién muere, Edward?, preguntó casi sin voz.
―En la visión de Alice, Jasper. Dije yo atragantándome.
―Dios, vamos no hay tiempo que perder, ¿cómo vamos hasta allí?, preguntó muy nerviosa.
―Volando, dije sonriendo sin ninguna alegría, viendo lo que pensaba.
―Vale, no me despido porque si no... Lo dejó en el aire, la estaba cogiendo ya para irnos para Italia.

POV Sofía

Estaba algo atacada iba a un mundo irreal, y para ser mas exactos, ha hablar con gente “mala”, así que no tuvo opción Edward en contármelo, dios la cara que se me quedó al enterarme.

Jasper, cierto que él y yo no nos llevábamos bien, pero no deseaba perder a un hermano para mi.


Espero que en Italia consigamos algo más.

ITALIA

POV Sofía

Yo no conocía Italia, estaba precioso todo, me acerqué mas a Edward, porque hacía frio, no me acordaba que él también era frio, me dio dentera.

Edward me miró, empezó hacer fricción sobre mis hombros.

―Relájate, me susurró.
―Tengo frío, le dije bajito.
―Espera, me agarró suavemente, y me besó, introduciendo sus manos sobre mi piel enseguida noté un chorro de aire calido dentro de mi cuerpo.
―¿Mejor?, me preguntó sonriendo.
―Sí, gracias. Le susurré.
―Vamos tenemos que encontrarnos con Aro, relájate no te ocurrirá, nada. Dijo para sus adentros, pero yo lo oí.

Entramos por un pasillo raro, como un pasadizo, estaba oscuro, pero de repente se encendieron todas las luces, guau, pensé, que bonito esta todo.

―Bienvenidos, nos saludó una voz grave.
―Gracias Aro, por recibirnos. Dijo Edward.
―Es un placer volver a verte, y ella me imagino tu esposa, ¿no?, preguntó encantado.
―Sí, ella es Sofía mi esposa humana, si es a lo que te refieres. Dijo mi hombre.
―Vaya, nunca lo pensé. Dijo él.
―Ya, por si acaso. Dijo Edward seriamente. – Creo que sabes a que hemos venido, ¿no?
―Sí, por favor, venid conmigo, además de que estaréis más calientes, sobre todo la chica. Dijo Aro, señalándome, cada vez temblaba mas no se si por el frío o por el miedo.

Nos dirigimos por el pasillo hacia una habitación marmórea, preciosa, la verdad, nos hizo sentarnos en una mesa, y hacia más calor.

―Sí sé porque habéis venido, ¿desde cuando sabéis que tenemos a Carlisle?, preguntó Aro.
―Desde el primer momento, que vinimos. Dijo Edward rígido.
―Vaya, no me extraña, ¿y venís a dialogar?, preguntó.
―Sí, preferimos dialogar a pelear contra vosotros, dije aun nerviosa.
―Es una gran forma, ¿por qué te crees que voy a hacerte caso?, dijo con su voz grave
―Porque aquí no se ha cometido delito, nosotras estamos casadas con ellos, es cierto, y también somos humanas, pero también tenéis vosotros humanos y saben lo que sois, así que dime ¿qué ley hemos infringido para que tengáis a uno de nosotros con vosotros?, dije seriamente.
―Vaya, eres interesante pequeña, cierto no habéis infringido ninguna ley como bien dices. Dijo él, sonriendo.
―¿Entonces no lo entiendo?, dije sin vacilar.
―No pretendo que entiendas mis motivos, pero simplemente nos da miedo el niño que salga de la unión de Carlisle y su mujer. Dijo él seriamente.
―¿Y que más os da?, no es un bebe inmortal, así que, que preferís devolverlo y salir indemnes o luchar y perder a alguno o muchos de los vuestros. Además como bien dices, el bebe nacerá igualmente, te guste o no, por mucho que tengáis a Carlisle, o quieres hacer un trueque, piensas en serio que lo cambiarían, dije enfadada.
―Edward por favor, dile a tu mujer que salga un segundo, quiero hablar contigo a solas. Dijo Aro.
―O los dos o ninguno Aro, dijo Edward.
―Bien, los dos, venid por aquí, diciendo esto nos movimos a una sala mayor.

Vi a dos hombres sentados en dos sillas feísimas, noté que Edward se reía, con mi comentario, me miró y me invitó a ir delante.

―Sofía te presento a mis hermanos, Cayo y Marco. Dijo señalándome a los hombres.
―Hermanos vengo a consultaros de dejar en libertad al vampiro Carlisle, porque según esta señorita, no han hecho nada que merezca esta penalización. ¿Qué opináis?, dijo él.

POV Edward

Ya sabía yo, que no podía ser tan fácil, Sofía estaba aterrada lo leí en su mente, incluso en estos momentos me arrepentía de haberla traído, pero no tenía ganas de ver morir a nadie de mi familia.

Se estaban preparando para hablar que miedo me daban.

―Querido hermano, por una vez la humana tiene razón no han hecho nada para retenerlo aquí, lo decidiste tú, y yo por mí, pueden irse en paz. Dijo Marco.
―Gracias hermano, Cayo, tu turno. Dijo Aro.
―Me preguntas que pienso, que los humanos tendrían que tener mas respeto hacia nosotros, ya que si no llega a ser por nosotros, ya se hubiesen extinguido. Dijo Cayo. Oí pensar a Sofía.
―Perdona que te interrumpa señor Cayo, pero pretende decirme que comernos, perdón chupar nuestra sangre nos alarga la vida, ja, ese cuento dígaselo a alguien que no sea un humano, ¿cuantas almas están en su conciencia si es que tiene?, dijo Sofía, vaya que manera de rematar la palabra de Cayo.
―Paz hermano, ella tiene razón. Dijo Aro, anticipándose.
―Bien, en tal caso, pienso que sí han violado una norma, si te casas con una humana tienes que convertirla, y no dejarla preñada, eso es de monstruos y nosotros no somos eso. Dijo Cayo.
―Pero... empezó a decir Sofía, cuando la interrumpí.
―Aro, no hay norma, que diga eso, Cayo se la acaba de inventar así que oigamos lo que tienes que decir. Dije sin remordimientos. Y escuchando como me maldecía Cayo.
―Cierto, Edward, tienes toda la razón, lo dejaré en libertad con una condición, que nos hagáis saber que sale de este embarazo atípico no quisiéramos tener que visitaros otra vez. Dijo Aro. - ¡¡GUARDIAS!!

De repente aparecieron dos guardias trayendo a Carlisle, estaba bastante más blanco de lo que esperaba, supongo que no habrá comido mucho aquí.

Lo agarré y nos indicaron que nos podíamos ir, así que cogí a ambos y los saqué ciertamente habíamos ganado una batalla sin tener que luchar.

Cuando salimos, metí a Carlisle en el coche, y a Sofía delante conmigo, ella quería ir detrás pero le quité la idea.

Llegamos al aeropuerto, y cogimos nuestro avión privado para estas cosas, nos dejó en Forks en un abrir y cerrar de ojos.

Ya estábamos en casa, y todos lo celebraron con orgullo, excepto una persona, Jasper, odiaba que los demás llevaran razón, y se la guardaría por poco tiempo.

1 comentario:

Bienvenido, me encantan los comentarios, pero ten respeto, yo te lo agradeceré.